RESTAURACIÓN DEL CASERIO GARAI URTUENA

FECHA
2022

LOCALIZACIÓN
Gatika, Bizkaia

GRUPO DE COLABORACIÓN

Fundación Tecnalia Research & Innovation, Isostatika, PRECOM

ACTUACIÓN

El caserío Garai Urtuena, conocido hoy como Uribarrena, es una construcción rural de principios del siglo XVI que ha logrado conservar su estructura principal durante más de quinientos años. Su origen parece ligado al cercano caserío Garai, del que habría funcionado como edificio complementario asociado a las labores agrícolas. Sin embargo el caserío objeto de intervención es el que ha preservado mejor los sistemas estructurales y constructivos primigenios, por lo que convierte a este inmueble en un bien patrimonial que exige una intervención rigurosa y profundamente respetuosa.

El proyecto plantea una restauración científica basada en una lectura minuciosa de todos los elementos estructurales, apoyada en metodología HBIM para documentar con precisión cada pieza, su geometría y su estado de conservación. La actuación se centra en la envolvente, especialmente en la cubierta y el sistema de suelos, que presentan un deterioro significativo. La nueva cubierta constituye una de las operaciones más relevantes: el caserío conservaba una configuración estructural tradicional de doble correa, y la intervención respeta y potencia esta lógica, consolidando cada elemento —pilares, vigas principales, jabalcones y tirantes— para garantizar su estabilidad sin alterar su esencia.

Las reposiciones necesarias se realizan con criterios de mínima intervención, utilizando materiales compatibles y soluciones discretas que permiten reforzar el edificio sin desvirtuar su identidad histórica. Esta fase inicial prepara el caserío para su futura transformación en una vivienda amplia y confortable, capaz de transmitir su propia historia a través de la arquitectura y de mantener viva la memoria de más de cinco siglos.

La fachada recupera el orden que adquirió en una de sus transformaciones tardías, cuando el entramado de madera y la fábrica de mampostería definieron una composición característica del caserío tradicional. La intervención busca devolver coherencia a este lenguaje, respetando proporciones, ritmos y materiales que forman parte de la memoria constructiva del edificio. 

El resultado será un caserío preparado para una nueva vida, preservando su esencia y asegurando su continuidad como testigo vivo de la arquitectura rural vasca.